VALLEDUPAR CIUDAD MANGUÍFERA

Hablar del mango en Valledupar es contar la historia de esta ciudad vallenata, es hacer referencia a aquel testigo de su cultura y desarrollo, que comenzó desde la emblemática Plaza Alfonso López.

 

Conocer la trascendencia del mango en la tierra del acordeón, ha significado entender que para los vallenatos valió la pena el trayecto recorrido, todas las fronteras cruzadas por el mango, hasta su llegada a la capital del Cesar.

 

La población misma confirma su importancia, desde el vendedor de mango que cuenta como ha sobrevivido con la comercialización del mismo, la ama de casa que defiende el fruto de la puerta de su casa para luego prepararlo con fines comestibles y cosméticos, los líderes políticos que han incluido en sus programas de Gobierno algún tema relacionado con el mango, aquel muchacho que se sube al árbol para tomarlo, los ambiciosos acopiadores que lo venden por cantidades a otras ciudades, los recolectores, el que lo compra, el que lo come, todos ellos hacen parte de esta historia, contada desde la que llamamos la ciudad manguifera, Valledupar.

Ciudad Manguifera


Primera entrega:

El mango desde la Plaza Alfonso López de Valledupar

Para los diferentes historiadores de Valledupar, la trascendencia que ha adquirido el mango comenzó con la siembra del árbol central de la Plaza Alfonso López. Desde ese momento, hasta ahora, han transcurrido alrededor de 70 años en los cuales este árbol ha sido testigo de importantes sucesos que repercutieron en el desarrollo del municipio. El hecho de que bajo la sombra del mismo, personajes como Alfonso López Michelsen y Jorge Eliécer Gaitán, hayan dictado sus discursos y escogido este lugar como epicentro de esos momentos, incrementó aún más su importancia y permitió que los árboles de esa especie sean replicados.



Segunda entrega:

“Valledupar sabe a mango”

Con la llegada del mango a la capital del Cesar, este fruto proveniente de la India, ha logrado un importante arraigo en este municipio. Tanto así que para algunos vallenatos saborear esta ciudad significa recordar el dulce mango de azúcar, para otros es deleitarse con el ácido mango manzano o vallenato, y en general, para esta población, Valledupar sabe a las más de diez clases de mango que aquí se pueden encontrar.



Tercera entrega:

Pie de foto sonoro: Valledupar exporta mango

El mango tomó tanta importancia en Valledupar, que se convirtió en uno de los frutos más demandados por propios y foráneos. De hecho, el valor de éste ha sobrepasado el plano de lo cultural, para entenderse como un producto de comercialización nacional e internacional. Así las cosas, expertos como el ingeniero agrónomo, Dagoberto Poveda, aseguran que de protegerse la especie y organizarse comités que permitan la recolección organizada de dicho fruto, el departamento del Cesar podría ser epicentro para la exportación del mismo. Por ello, en esta tercera y última entrega hacemos referencia al mango que cruzó fronteras para llegar a Valledupar, hizo lo suyo y ahora continúa su trayecto.