EL HELADO DEL VOLCAN

Sabías que: ¿No se necesita de un congelador para hacer un helado? conoce el legado de Benjamín Rosero quien trajo esta particular forma de refrescar el paladar de los pastusos.

Este delicioso manjar entró a América durante la invasión Inca, fue un invento que crearon los indígenas de Ibarra quienes en sus largos viajes al Imbabura tomaban trozos de hielo y los llevaban hasta la ciudad para enfriar sus bebidas. Es ahí donde la historia llega al Sur colombiano, aquí el hielo lo traían desde el nevado del Cumbal envuelto en hojas de frailejón que ayudaban a mantener el bloque congelado. De esta manera, el hielo soportaba grandes distancias que se recorrían en mulas. La sal era otro elemento de suma importancia a la hora de su preparación;... ¡y claro!, la gigantesca y pesada paila de bronce, brillante y majestuosa que con unas cuantas vueltas convierte lo liquido en sólido, capaz de agitar hasta al más fuerte y resistente ser humano.