DE RASPACHÍN A LOCUTOR

Esta es la historia de vida de Nelson, un joven campesino de Valle del Guamuez que narra, cómo la región del sur del Putumayo se vio afectada por los colectivos ilícitos.


Esta es la historia de Nelson Pantoja, pero también es la historia del Valle del Guamuez en el departamento del Putumayo. Lo que se muestra en esta serie radial es la transformación que ha tenido el territorio putumayense y, de manera más precisa, el Valle del Guamuez desde una historia de vida. Pantoja es un joven que cuando era niño tuvo que trabajar como raspachín (recolector de la hoja de coca) para llevar comida a su casa y cumplir con sus sueños que eran, en aquel entonces, comprarse una bicicleta, disfrutar en las fiestas del pueblo e invitar a la niña que le gustaba a una gaseosa.


Sin embargo, su vida cambió mientras erradicaba el cultivo ilícito de coca en su municipio. Un día mientras escuchaba la emisora del pueblo, la misma que lo acompañó en sus jornadas como raspachín, se dejó seducir por un mundo que nunca había experimentado: la locución y la producción radial: ―"La radio fue mi tabla de salvación, siempre estaré agradecido con este noble oficio", afirma Nelson Pantoja. Hoy, él ha dejado atrás todo el pasado que marcó su vida y se dedica a una labor maravillosa: transmitir sus conocimientos a través de la radio comunitaria.


CAPÍTULO 1: Historia de la infancia de  Nelson e historia del Valle del Guamuez

―"En mi caso, la vida de raspachín fue muy triste porque aunque me ganaba mi dinerito, sufría demasiado", afirma este hombre que nació en la vereda El Rosal, del Valle del Guamuez. Su cara angulosa, de piel cobriza y ojos grandes evidencian su raza campesina que tiene un espíritu que no se doblega ante nada; su vida es una colección de adversidades que en vez de haberlo derrotado, lo han hecho más fuerte.



CAPÍTULO 2: Nelson y los cultivos de hoja de coca

Pantoja trabaja desde hace un año en la emisora comunitaria Proyección Estéreo, del Valle del Guamuez, y fue uno de los treinta y cinco invitados por el Ministerio de Cultura a los talleres de producción radial, narrativas y tecnologías digitales que se hicieron, a propósito del proyecto Las fronteras cuentan, Centros de Creación de Contenidos Culturales en zonas de frontera.



CAPÍTULO 3: Nelsón se enamora de la radio y se convierte en locutor


Atrás quedaron los difíciles momentos de trabajo como raspachín. La radio abrió sus puertas y Nelson Pantoja decidió entrar. El azadón y el machete fueron reemplazados por el micrófono y el computador. Nelson se enamoró de la radio y hoy solo le quedan los recuerdos de un pasado marcado por la coca y un futuro próspero entre las ondas, su comunidad y la radio digital.


De Raspachín a Locutor: Muro Digital